Pequeñas Urgencias en Casa I

Este post lo hemos dividido en dos posts diferentes donde trataremos pequeños accidentes que puede ocurrir en casa y en las que podemos actuar para que esas pequeñas urgencias en casa no vayan a más.

Lo primero que tenemos que tener presente es que debemos aplicar la norma de “Si no sabemos, vamos al médico”. Nunca debemos ir de listos y a no ser que tengamos claro que podemos afrontar la urgencia en casa, hay que ir a un profesional.

Vamos a hacer un pequeño repaso de posibles accidentes que podemos sufrir en casa y cómo afrontarlos. Cuando no sea necesario ir a un Hospital, o de qué hacer mientras esperamos una Ambulancia o vamos de camino al Hospital.

Contusiones:

Lo que viene siendo un golpe a fin de cuentas. Normalmente la zona se inflama a los pocos minutos y cambia de color al cabo de un par de días pasando del rojo, al morado y con tonos verdes o amarillos en ocasiones. Si sabemos que no hay nada roto (podemos mover la parte afectada sin problemas) y no hay herida, no hay mucho que podamos hacer. En el momento se puede aplicar frío en caso de tener dolor. El frío ayuda a adormecer un poco la zona, pero en la medida de lo posible es mejor evitarlo. En contra de la creencia popular, no nos va a evitar la inflamación. Posteriormente se puede utilizar cambios de calor y frío para favorecer la circulación y el uso de alguna crema para ayudar. No recomiendo el uso de clásicos como el Reflex, puesto que al quitar el dolor podría enmascarar una lesión más grave de lo que creemos y complicar más la situación.

Heridas:

Si no es demasiado grande ni demasiado profunda podemos lavar la zona con agua, suero o agua jabonosa (si es superficial). Se debe retirar cualquier cosa que se haya introducido en la herida (en caso de arena o tierra se debe frotar con cuidado pero a conciencia) porque en caso contrario la herida se cerrará sobre ello y provocará una infección en el 100% de los casos. Una vez bien limpia se debe desinfectar para evitar posteriores infecciones, recomiendo Betadine (Povidona Yodada o Yodo es lo genérico) o bien Agua Oxigenada, pero no recomiendo el uso de Alcohol. Este último quema la herida, deja cicatriz y duele más de lo necesario muchas veces. Finalmente taparemos con una tirita, un parche o gasa+esparadrapo.

En caso de que sea un corte profundo, taparemos con gasas después de irrigar la zona con suero. Si se empapan añadiremos más gasas y únicamente retiraremos la mitad superior, pero nunca las primeras gasas en contacto con la herida. En la medida de lo posible debemos elevar el miembro afectado y apretar firmemente (pero sin pasarse) con las gasas.

Si se tiene algo de experiencia con vendajes se puede vendar la zona para evitarnos tener que estar apretando contra la herida. Todo mientras vamos de camino al hospital. En caso de que el paciente haya perdido mucha sangre (la sangre es muy escandalosa y a veces engaña) palidezca y/o se maree al intentar levantarse lo mejor es pedir una ambulancia y esperar con el miembro en alto manteniendo la presión sobre la herida.

Fracturas:

Se llama así a la rotura de un hueso. Puede ser cerrada o abierta según si hay herida o no, y con desplazamiento o sin desplazamiento, esto es si el hueso sigue en su sitio o se ha descolocado.

En general nunca debemos recolocar un hueso. El paciente se pondrá en lo que se llama “Posición de defensa”, por ejemplo si se rompe un brazo, seguramente se lo sujetará con el otro y lo mantendrá pegado al cuerpo. Lo ideal es mantenerlo en esa postura y evitar el movimiento lo máximo posible hasta llegar al Hospital, no hace falta correr si no hay una herida grande. De hecho cuanto más deprisa vayamos, más movimiento habrá y más daño le vamos a hacer al paciente (esto va sobre todo para conductores). En caso de que haya herida tendremos que taponar con gasas, pero tendremos que tener mucho cuidado a la hora de apretar porque podemos hacer más daño.

Torceduras:

Una torcedura es un esguince leve donde se fuerza una articulación un poco más allá de su límite natural. Se debe procurar no mover la zona y actuaremos igual que en las Contusiones. Si el paciente no puede mover la parte afectada (por ejemplo si no puede mover el pie en caso de torcedura de tobillo) tendremos que desplazarnos al Hospital para descartar daños mayores.

Esguince:

El hermano mayor de las torceduras, siempre es recomendable desplazarse al Hospital, donde se inmovilizará la zona. Podemos usar frío local para aliviar el dolor.

Luxaciones:

Si un esguince es el resultado de forzar una articulación más allá de su límite, una Luxación es lo mismo pero con el añadido de que la articulación se queda descolocada o fuera de su sitio. En ningún caso debemos recolocar, a no ser que tengamos claro lo que hacemos. Recolocarlo aplaca mucho el dolor, pero podemos aumentar el daño si no sabemos bien cómo hacerlo. Como en casos anteriores, inmovilizar y al Hospital.

2 respuestas a “Pequeñas Urgencias en Casa I

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